Mostrando entradas con la etiqueta constelaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta constelaciones. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de agosto de 2013

Nueva teoría sobre la evolución de los agujeros negros.

Un estudio de la Universidad de Durham (Reino Unido) que permite determinar el giro de los agujeros negros podría ayudar a arrojar luz sobre la evolución de estos objetos y de las galaxias a las que se ancla. Según han explicado los expertos, esta teoría está íntimamente ligada al crecimiento y la actividad de los agujeros negros supermasivos.
Para este trabajo, se ha utilizado el telescopio XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea (ESA). Las observaciones se han realizado sobre un agujero negro supermasivo que contiene tanta masa como 10 millones de soles y que arroja prodigiosas cantidades de energía, ya que se alimenta de la materia en su disco de acreción.
XMM-Newton observó este comportamiento en óptica ultravioleta y rayos X, lo que permite a los astrónomos medir hasta qué punto el disco se encuentra en el agujero negro.
El autor principal del trabajo, Chris Done, ha explicado que un agujero negro estudiado se halla en el centro de una galaxia espiral a 500 millones de años luz de la Tierra y engulle gas y polvo del disco de acreción que rodea. Durante la investigación, se ha medido la distancia entre el borde interior del disco y el agujero negro, lo que, a su vez, les ha permitido estimar giro del agujero negro.
«Si un agujero negro está girando, arrastra el espacio y el tiempo con él y arrastra el disco de acreción que contienen sus alimentos», ha indicado Done para explicar que «esto hace que el agujero negro gire más rápido, como un patinador de hielo que hace una pirueta».
Los investigadores han apuntado que la técnica podría ayudar a los astrónomos a abordar preguntas generales acerca de la evolución galáctica, que está íntimamente ligada al crecimiento y la actividad de los agujeros negros supermasivos que se esconden en el corazón de la mayoría, si no todas, las galaxias.

«La comprensión de esta relación entre las estrellas en una galaxia y el crecimiento de un agujero negro, y viceversa, es la clave para la comprensión de cómo las galaxias se forman a través del tiempo cósmico», ha apuntado el científico.
Fuente de información: www.abc.es/ciencia/

viernes, 3 de mayo de 2013

El cometa Ison se acerca.


Si llega a ser visible desde la Tierra, el Ison puede ser el cometa más espectacular en el cielo en el último medio siglo, dicen los astrónomos. Pero no descartan aún que el objeto, viajero desde los confines del Sistema Solar, se desintegre cuando se acerque hasta 1,2 millones de kilómetros del Sol, el próximo 28 de noviembre. En cualquier caso, astrónomos de todo el mundo se han puesto en acción para aprovechar la oportunidad que el Ison ofrece de seguirle y estudiar su evolución. Ahora está casi a la distancia de la órbita de Júpiter, pero el veterano telescopio espacial Hubble ha logrado fotografiarle y los especialistas ya han tenido motivo de asombro: aún a esa distancia, el cometa tiene coma y cola, estructuras que forman estos objetos cuando están más cerca del Sol. Otro telescopio en órbita de la NASA, el Swift, lo fotografió en ultravioleta el pasado 30 de enero, y también lo hizo la sonda Deep Impact.
El nuevo cometa, procedente de la lejana nube de Oort (región esférica en los confines del Sistema Solar, rica en cometas y asteroides), está ahora a unos 630 millones de kilometros de la Tierra y a 620 millones del Sol, según han informado los científicos del Hubble; su núcleo debe medir cinco o seis kilómetros de diámetro, el coma o cabellera (la atmósfera de gas y polvo que lo envuelve) mide ya 5.000 kilómetros de diámetro, aproximadamente 1,2 veces la anchura del continente australiano, y la cola se extiende más de 90.000 kilómetros, saliéndose del campo de visión del telescopio espacial.
El Ison fue descubierto, el pasado 21 de septiembre, por los astrónomos rusos Vitali Nevski y Artyom Novichonol, miembros de la Red Óptica Científica Internacional (ISON, en sus siglas en inglés) que ha dado nombre al cometa, oficialmente denominado C/2012 S1. Luego, al revisar archivos astronómicos se identificó el objeto en observaciones de diciembre de 2011 y enero de 2012.
Cuando lo localizaron en el cielo Nevski y Novichonol, el cometa estaba a algo más de 1.000 millones de kilómetros de la estrella, más de seis veces la distancia media de la Tierra al Sol (Unidad Astronómica, 150 millones de kilómetros). Es la primera vez que el Ison se acerca al centro del Sistema Solar, según los cálculos. En octubre próximo se acercará a Marte y el 28 de noviembre pasará a poco más de un millón de kilómetros de la superficie del Sol. Desde la Tierra se podrá observar en el cielo a finales de este año y principios del próximo, ya de retirada, si sobrevive al calor y la gravedad del astro. Al fin y al cabo, un cometa es una bola de hielo sucio. “Como todos los cometas, el Ison es un bloque de gases helados mezclados con polvo”, explican los científicos de la misión Swift. Al aproximarse al Sol, el material helado se transforma de sólido a gas, en un proceso llamado sublimación, y se generan chorros de material que refleja la luz solar y brilla.  Normalmente, el agua de un cometa permanece helada hasta que está a una distancia de la estrella de unas unidades astronómicas.
El hecho de que sea visible desde Marte, dado que allí hay una flotilla de naves, en el suelo y en órbita, que lo pueden observar, añade interés al cometa. De momento, los científicos están estudiando el Ison en la lejanía, y esta misma semana van a apuntar de nuevo el Hubble hacia él para tomar más datos. “Queremos averiguar la proporción de los tres hielos dominantes en su composición: agua, monóxido de carbono congelado y dióxido de carbono igualmente helado, o hielo seco”, explica Michael A’Hearn, astrónomo de la Universidad de Maryland.

viernes, 26 de abril de 2013

Otro candidato a 'gemelo' de la Tierra.

Un amplio equipo internacional de astrónomos anunció hace unos días el hallazgo de un sistema planetario compuesto por cinco mundos que orbitan alrededor de una estrella parecida al Sol, Kepler-62, a 1.200 años luz de la Tierra. Dos de esos planetas están situados en la zona de habitabilidad del astro, a la distancia adecuada para albergar agua líquida en su superficie. Uno de ellos, Kepler-62f, se considera el exoplaneta más parecido a la Tierra de los que se han encontrado. En el vídeo explica todo más detenidamente.



 Fuente de información: www.abc.es/ciencia/20130426

domingo, 17 de febrero de 2013

El agujero negro más joven de la galaxia


Científicos de la NASA han descubierto, gracias a las observaciones del telescopio espacial Chandra, el remanente de una supernova que puede contener el agujero negro más joven de nuestra galaxia, la Vía Láctea.
Este remanente, conocido como W49B, se encuentra a 26.000 años luz de la Tierra, aunque la explosión sucedió mil años antes (si hubiera sido visible, habría impresionado a nuestros antepasados del año 1.013). Lo que resulta inusual, y lo que ha puesto en la pista a los científicos, es que el remanente no es esférico, como lo son la mayoría, sino elíptico. Parece ser el producto de una rara explosión en la que la materia es expulsada a alta velocidad a lo largo de los polos de una estrella giratoria.
El remanente brilla intensamente en rayos X y otras longitudes de onda, por lo que Chandra pudo rastrear la evidencia de una explosión peculiar. De esta forma, el observatorio halló una firma inusual de elementos (hierro, azufre y silicio), repartidos de tal manera que coinciden con las predicciones para una explosión asimétrica. También es mucho más alargado y elíptico que la mayoría de los otros restos. Esto apunta a una muerte inusual de la estrella.
Los autores examinaron qué tipo de objeto compacto podría haber dejado la supernova. Generalmente, las estrellas masivas que colapsan en supernovas dejan un núcleo denso, llamado estrella de neutrones, uno de los objetos más grandiosos y espectaculares del Universo, tanto que una simple cucharadita de su materia puede pesar cientos de millones de toneladas. Pero aquí no había ni rastro. Esta ausencia implica que podría haberse formado un agujero negro.
 Fuente de información:www.abc.es/ciencia

sábado, 16 de febrero de 2013

Un planeta extrasolar del tamaño de la Luna


A 210 años luz de distancia de la Tierra, en la constelación de Lyra, se encuentra el planeta extrasolar más pequeño encontrado hasta ahora que orbita una estrella similar a nuestro Sol. Ha sido localizado gracias altelescopio espacial Kepler de la NASA y según aseguran los astrónomos que lo han estudiado, su tamaño es un poco mayor que el de nuestra Luna e inferior incluso al de Mercurio, el planeta más pequeño de nuestro Sistema Solar.
Tan pequeño es este objeto celeste que los científicos de la agencia espacial estadounidense que participan en este estudio lo definen como minúsculo y aseguran que su detección ha sido un desafío. Su tamaño es un tercio del de la Tierra e inferior al de Mercurio. Hasta ahora los científicos no habían sido capaces de encontrar planetas más pequeños que los de nuestro Sistema Solar.
Kepler-37b, como ha sido bautizado, forma parte del sistema planetario Kepler-37 que cuenta con, al menos, otros dos planetas. Kepler-37c tiene un tamaño ligeramente inferior a Venus mientras que Kepler-37d es el doble de grande que la Tierra.
Aunque su estrella parece similar a nuestro Sol, los científicos que firman este trabajo creen que el sistema planetario es bastante diferente al nuestro.
Los tres planetas orbitan su estrella a una distancia inferior a la que Mercurio lo hace del Sol, por lo que los astrónomos creen que se trata de mundos inhóspitos en los que las temperaturas son muy altas. De hecho, estiman que la superficie de Kepler-37b podría superar los 400º C.
Los científicos sugieren que lo más probable es que se trate de un planeta rocoso sin atmósfera y sin agua, y creen que no alberga vida como la conocemos en la Tierra. Dada la cercanía del planeta a la estrella, la cantidad de energía que recibe es tan alta que eliminaría cualquier atmósfera.
En pocos años los astrónomos han logrado elaborar un amplio catálogo de estos objetos gracias a los potentes telescopios espaciales, como Kepler, que fue lanzado al espacio en 2009. Su descubrimiento ha proporcionado a los científicos información muy valiosa sobre los sistemas planetarios y ha revelado que en el universo existen sistemas planetarios muy diferentes al nuestro.
El hallazgo del pequeño Kepler-37b demuestra los grandes y rápidos avances de los astrónomos en este campo, pues hasta hace no mucho sólo eran capaces de detectar exoplanetas mucho más grandes.
Para más información: www.elmundo.es

viernes, 25 de enero de 2013

Los escarabajos peloteros se orientan gracias a las estrellas


Nadie diría que una criatura tan pegada a la tierra, con un cerebro tan pequeño y una capacidad mental tan escasa puede ser capaz de tener ciertos «conocimientos» astronómicos y depender de algo tan majestuoso, pero la naturaleza es sorprendente. El escarabajo pelotero africano ha resultado ser el primer insecto que utiliza las estrellas para orientarse y, en concreto, el primer animal conocido que emplea la Vía Láctea.

Aunque sus ojos son demasiado débiles para distinguir las constelaciones, el escarabajo utiliza el suave resplandor proveniente de la Vía Láctea para empujar su pelota de porquería en línea recta y asegurarse de que no vuelve atrás al montón de estiercol, donde podría encontrarse con un montón de competidores dispuestos a arrebatarle su apreciada bolita.

«A los escarabajos peloteros no les importa en qué dirección van, solo intentan alejarse de la lucha en el charco de heces», señala Marcus Byrne, de la Universidad de Wits. Anteriormente, los científicos ya habían demostrado que los escarabajos coprófagos utilizan el Sol, la Luna y la luz polarizada para orientarse. En sus experimentos, pusieron unos capuchones a estos animalitos para bloquear la luz. Además, descubrieron que se suben encima de sus bolas de estiércol para llevar a cabo una especie de «baile» de orientación durante el cual intentan localizar fuentes de luz que les indiquen el camino.
Siempre en línea recta
Los nuevos experimentos, llevados a cabo bajo el cielo nocturno simulado del Planetario de Wits, han demostrado que los escarabajos también utilizan la Vía Láctea, y de una forma tan importante que incluso ignoran las señales terrestres que pudieran existir.
No todas las fuentes de luz son igualmente útiles para un escarabajo pelotero. Una polilla mantiene un ángulo constante entre sí y la llama de una vela cuando se mueve en círculo a su alrededor. Sin embargo, un cuerpo celeste está demasiado lejos como para que un escarabajo pueda cambiar su posición con respecto al mismo a medida que rueda su bola, con el resultado de que el escarabajo se traslada siempre en línea recta.
Los científicos sospechan que los escarabajos tienen una jerarquía de preferencia cuando se trata de fuentes de luz disponibles. Así que si la Luna y la Vía Láctea son visibles al mismo tiempo, probablemente utilizarán una en lugar de la otra. Si el cielo está nublado, pierden su habilidad.
Fuente de información: www.abc.es/ciencia