sábado, 12 de octubre de 2013

La alcohorexia o ebriorexia.

    La alcohorexia o ebriorexia, una patología doble en la que se combinan el alcoholismo, la anorexia y la bulimia. Sobre todo afecta a mujeres menores de 30 años. Provoca desnutrición, ansiedad y daños psicológicos.

    Victoria Osborne, investigadora de la Universidad de Missouri (EE UU), ha analizado este nuevo trastorno alimentario. Y ha llegado a la conclusión que
    afecta tres veces más a las mujeres, y que normalmente las motivaciones que hay detrás incluyen evitar ganar peso, emborracharse más rápido (con el estómago vacío) y ahorrar dinero de la comida para comprar alcohol.

    Lo peor de este trastorno es que privar al cerebro de una nutrición adecuada a la vez que se consumen grandes volúmenes de alcohol puede "provocar
    problemas cognitivos a corto y largo plazo, incluyendo dificultad de concentración, pérdida de la capacidad de estudiar y problemas a la hora de tomar decisiones", explica Osborne. Además, quienes sufren esta enfermedad tienen a comportarse de forma violenta y arriesgada, y a dañar sus órganos vitales a edades tempranas, lo que desemboca en enfermedades crónicas.
    Fuente de información: www.muyinteresante.es

El alcohol hace que bajemos el listón.

    Está muy extendida la idea de que el alcohol nos hace ver a todo el mundo más atractivo de lo que es. En 2003, científicos de la Universidad de Glasgow trataron de comprobar qué hay de cierto en ese efecto que los anglosajones llaman beer goggles, algo así como las chiribitas de la cerveza. Abordaron en los pubs a personas con unas copas de más y les pidieron que evaluaran la belleza de varias personas retratadas en unas fotos. El resultado fue demoledor: todas ellas las encontraban más guapas que otros encuestados que no habían empinado el codo.

    Pero, ¿era realmente el alcohol la causa de ese
    estado de embelesamiento o es que simplemente los bebedores habituales son más benévolos a la hora de juzgar la hermosura humana? Un equipo de la Universidad de Bristol confirmó en otro estudio la verdad inapelable: el efecto del alcohol embellece a todos, sea cual sea su sexo.
    Fuente de información:  www.muyinteresante.es

¿Por qué a los padres no les suelen gustar las parejas de sus hijos?

    Un nuevo estudio de la Universidad de Bristol (Reino Unido) revela que estos conflictos entre padres e hijos podrían tener una raíz evolutiva.

    Los autores de la investigación desarrollaron un modelo de ordenador para simular la evolución del comportamiento paterno con respecto a la elección de pareja por parte de una hija. El modelo mostraba que l
    os progenitores preferían que sus yernos y nueras fueran más atentos, protectores y serviciales de lo que solía escoger sus descendientes. Y que cuando había varios hermanos y los progenitores dedicaban más recursos a hijos con cuya pareja no estaban conformes, los vástagos mostraban cierta predisposición a establecer nuevas relaciones de pareja con personas menos "entregadas" de lo que sus padres idealmente desearían.

    Además, el estudio sugiere que este tipo de
    conflicto intergeneracional es mayor cuando son los padres los que controlan los recursos económicos, ya que tienden a ser menos equitativos y a dar apoyo más a las hijas que consideran que han elegido parejas que no las "cuidan bastante" y que "no aportan suficiente" a la familia.
    Fuente de información: www.muyinteresante.es 

Orgasmo y micción se originan en la misma zona del cerebro.

    Científicos de la Universidad de Groninga (Países Bajos) han logrado identificar la zona del cerebro en la que se desencadenan el clímax y la eyaculación propios del orgasmo masculino y femenino. Se trata de un lugar del tallo cerebral conocido como tegmento pontino dorsolateral, encargado de controlar las funciones básicas de expulsión de fluidos corporales como la micción.

    Este grupo de neurocientíficos lleva más de 40 años buscando el foco cerebral de la exultante respuesta sexual del cuerpo humano. En esta ocasión, escanearon el cerebro de parejas heterosexuales durante la estimulación con un software avanzado que permitió localizar con exactitud el epicentro del orgasmo.
    Este se situaba en la zona izquierda del tegmento pontino dorsolateral, cuya región derecha se encarga del control de nuestra vejiga. Ambas funciones se encuentran relacionadas ya que en ellas intervienen los órganos pélvicos y la secreción de fluidos.

    El tegmento pontino dorsolateral conecta el cerebro con los órganos sexuales. No es una parte del cerebro específica del ser humano, sino que
    es inherente a todos los animales, como comprobó el equipo al escanear también el cerebro de gatos sobreexcitados.

    A pesar de este hallazgo, el orgasmo continúa siendo una respuesta corporal enigmática en la que intervienen numerosos procesos psicológicos además de los puramente físicos.


    Fuente de información: www.muyinteresante.es 

Encuentran la zona del cerebro que percibe la realidad en tres dimensiones.

    Existen áreas cerebrales específicas implicadas en la percepción del mundo en tres dimensiones. En concreto, el trabajo revela que la corteza inferotemporal cuenta con neuronas que perciben concretamente las superficies convexas (curvadas hacia fuera) y otras que detectan las cóncavas. Por lo tanto, gracias a esta área cerebral, podemos mirar un globo e identificar que es convexo y tridimensional.
    En sus experimentos, los investigadores trabajaron con monos rhesus a los que estimularon con descargas eléctricas grupos de neuronas de esta zona del cerebro mientras trataban de decidir si una superficie era cóncava o convexa. Los resultados mostraron que, cuando se aplicaban descargas sobre las neuronas que se activaban frente a superficies convexas, los primates tendían a elegir "convexo" en su decisión (aunque fuera errónea). Lo mismo ocurría con las superficies cóncavas y las neuronas que reaccionaban específicamente ante ellas.

    Fuente de información: www.muyinteresante.es 

Los padres con testículos pequeños se implican más en el cuidado de sus hijos.

    Un estudio de la Universidad Emory (EE UU) basado en escáneres cerebrales indica quelos hombres con menor volumen testicular están más implicados en los cuidados paternales. Según exponen los autores en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), el tamaño de las gónadas tiene que ver con la producción de testosterona, y esta con la energía que los machos invierten en la crianza.

    En el trabajo participaron setenta padres biológicos de entre 21 y 43 años de edad, con hijos de uno y dos años. Empleando imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI), los investigadores, por un lado, cuantificaron el volumen de los órganos reproductores; y por otro, monitorizaron la actividad cerebral de los padres mientras observaban fotografías de su descendencia. Además, los voluntarios completaron una encuesta sobre su grado de participación en el cuidado de los hijos, con preguntas sobre actividades habituales como el acompañamiento de los niños al médico o la atención durante la noche. "Los resultados indican que los hombres con testículos más pequeños se involucran más en el cuidado infantil y además, al ver las fotos de su prole experimentan estímulos más fuertes en los circuitos del cerebro relacionados con la recompensa y la motivación", afirma el investigador.

    Existe una hipótesis evolutiva según la cual todos los organismos tienen una cantidad finita de energía para dedicar al esfuerzo reproductivo, que puede invertirse en la crianza de los hijos o en el apareamiento. Esta teoría sugiere que ambas actividades compiten, de manera que los hombres que dedican más energía a buscar oportunidades de apareamiento se quedan con menos fuerzas disponibles para cuidar de sus hijos, y viceversa. Los datos de otras especies sugieren que la frecuencia de apareamiento se relaciona positivamente con el tamaño de los testículos. Y en la misma línea, al disminuir sus niveles de testosterona, el macho minimiza esfuerzos por aparearse y los canaliza hacia la atención de la prole.
Fuente de información: www.muyinteresante.es


Tecnología espacial para diagnosticar el alzhéimer.

    El software utilizado para procesar las imágenes tomadas por los satélites desde el espacio ha permitido crear un método sencillo para estudiar la enfermedad de Alzheimer entre la población. Se trata de la herramienta AlzTools 3D Slicer, que utiliza rutinas espaciales para analizar las imágenes de resonancia magnética y que ha sido desarrollada por los ingenieros informáticos de la empresa española Elecnor Deimos y por expertos de la Universidad Politécnica de Madrid, basándose en laexperiencia acumulada durante varios años dedicados al desarrollo de software para la misión Envisat de la Agencia Espacial Europea (ESA).

    “Cuando trabajas con una imagen por satélite, necesitas establecer rutinas para extraer información de una parte de la imagen, incluso de un único píxel en concreto, que puede ser un campo o una cosecha”, explica Carlos Fernández de la Peña, de Deimos, que asegura que el proceso es muy similar a lo que tienen que hacer los médicos para comprender el resultado de los escáneres cerebrales e identificar disfunciones. Por ejemplo en la región del hipocampo, cuya atrofia está relacionada con varias enfermedades neurodegenerativas.

    Esta nueva herramienta ya está siendo utilizada para la investigación del alzhéimer en la Facultad de Medicina de la Universidad de Castilla la Mancha.

Fuente de información: www.muyinteresante.es