lunes, 23 de septiembre de 2013

Hipótesis sobre la creación de la Luna.

Hipótesis de fisión: La Luna era una “gota” de Tierra que se desprendió de nuestro planeta, cuando aún era un semifluido, a causa de la rápida rotación. Es decir, la Luna surgió de una parte que pertenecía a la Tierra, que se separó de ésta, y se unió a la órbita. Inconveniente: para poder separarse una porción tan importante de nuestro planeta, éste debería haber rotado a una velocidad tal que diese una vuelta en tan sólo tres horas. Parece imposible tal velocidad, porque, al girar demasiado rápido, la Tierra no se hubiese formado al presentar un exceso del momento angular.

Hipótesis de captura: La Luna era un astro independiente que quedó capturado en la órbita, en el campo gravitatorio terrestre. Inconveniente: es difícil explicar cómo sucedió la importante desaceleración de la Luna, necesaria para que ésta no escapara del campo gravitatorio terrestre.

Hipótesis de acreción binaria: la Tierra y la Luna nacieron  en la misma masa de materia que giraba alrededor del Sol. Inconveniente: si los dos nacieron de la misma masa de materia, ¿cómo es posible que ambos tengan una composición química y densidad tan diferentes?

Hipótesis de impacto: Nuestro satélite se originó tras la colisión contra la Tierra. El impacto hizo que bloques gigantescos de materia saltaran al espacio, y mediante un proceso de creación similar al que formó los planetas próximos el Sol, generó la Luna. Lo más dudoso de esta teoría es que tendrían que haberse dado muchas coincidencias juntas. La probabilidad de impactar con un astro errante era muy alta al inicio del Sistema Solar, y lo más complicado es que la colisión no desintegrase totalmente el planeta, y que los fragmentos fuesen lo suficientemente grandes como para crear un satélite. Recientemente se ha confirmado esta teoría cuando un equipo de investigadores de la Universidad Washington en San Luis analizó rocas volcánicas de la Luna recogidas en las misiones Apolo y encontraron que la concentración de cinc era menor que la de la Tierra mientras que la cantidad de isótopos pesados de este elemento era más elevada. Este hallazgo, que se publicó en 'Nature', confirma la hipótesis de una evaporación a gran escala ocurrida cuando un cuerpo planetario del tamaño de Marte impactó con la Tierra hace 4.500 millones de años.

Hipótesis de precipitación: Los granos de polvo, vapores de metal y óxidos, se extendieron por la órbita cuando la Tierra se formó, y formaron la Luna.

Fuente de información: www.astroyciencia.com